La Vida Cristiana Diaria
La vida cristiana no se vive un solo día a la semana. Se vive todos los días. Caminar con Jesús no es un evento; es una forma de vida.
Gran parte del cristianismo se reserva para la iglesia. Cristo queda reducido a “su día”. Debemos recordar siempre que el domingo es el día del Señor, pero que todos los días son días del Señor.
Y todos los días debemos seguirlo.
Las Escrituras revelan una serie de verdades “diarias” para los hijos de Dios. Son principios y promesas que debemos contemplar cada día si queremos agradar al Señor. Este serie incluye nueve hábitos diarios que debemos procurar cultivar en nuestras vidas.
Aquí hay 3 maneras de sacar el máximo provecho de cada paso del plan:
- Decide en tu corazón no solo leer este plan, sino también aplicar las verdades que se encuentran en la Palabra de Dios a tu vida diaria.
- Aunque se trata de un plan diario, no es necesario que lo completes en 10 días. De hecho, sería más beneficioso para ti hacer planes para centrar tu atención en cada día del plan durante toda la semana, lo que te permitirá estudiar, aprender y implementar las verdades que contiene este plan. Cada día del plan incluye un desafío diario. Quizás quieras tomar la verdad «diaria» como tu desafío no solo para ese día, sino para toda la semana. Busca memorizar el versículo de las Escrituras y aplicar el principio a tu propio caminar diario con Cristo. Los hábitos se forman con el tiempo. La concentración es clave. Una verdad cada semana. Una verdad por día del plan. “Una cosa hago…”.
- Comparte esta información. Anima a otro amigo o familiar a leer el plan y a acompañarte en la aplicación práctica de la verdad.
Me emociona compartir estas verdades contigo y espero que te unas a mí para aplicarlas cada una de ellas a tu caminar con Cristo cada día.
“Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas“(2 Corintios 4:15-18).
Oramos para que las siguientes verdades sirvan para animarte y motivarte a seguir la Palabra de Dios y encontrar el gozo de Cristo en los días venideros.
